Los últimos 18 meses han sido de grata recordación para los aficionados al deporte en Colombia. La selección de fútbol masculino de mayores, luego de un comienzo catastrófico en las eliminatorias al Mundial, bajo la dirección de Néstor Pékerman ha tenido un gran desempeño y ahora se encuentra a punto de lograr que el país participe en una Copa del Mundo luego de 16 años de ausencia. Además, varios de los integrantes de esta selección brillan en el fútbol europeo, como son los casos de Falcao García, James Rodríguez, Juan Guillermo Cuadrado, Camilo Zúniga y Jackson Martínez, por sólo mencionar algunos. Por otra parte, en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, Colombia tuvo el mejor desempeño de su historia, con una medalla de oro, tres de plata y cuatro de bronce. Y, por si esto no fuera poco, ahora brilla una generación de ciclistas que nos ha hecho recordar los logros de hace un cuarto de siglo, luego de que Rigoberto Urán (sobre quien ya escribí) se llevara el segundo lugar en el Giro de Italia y Nairo Quintana obtuviera en el Tour de Francia, que concluyó el pasado domingo, el subcampeonato, la camiseta de rey de la montaña y la de mejor joven. Ante estos triunfos, se ha visto repetidamente en redes sociales y otros círculos de discusión comentarios del estilo de "Hay que ver estos deportistas lo que logran sin que el Gobierno les ayude en nada". ¿Es realmente acertada esta apreciación? ¿Hasta dónde participa realmente el Estado en la formación de una generación tan talentosa como esta?
Si no le interesan ni el fútbol ni la política, este no es el lugar para usted
Mostrando entradas con la etiqueta Falcao. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Falcao. Mostrar todas las entradas
miércoles, 24 de julio de 2013
lunes, 8 de octubre de 2012
El buen arranque del Atleti
La única vez que he visto al Atleti en vivo y en directo fue el primero de marzo de 2009. Ese día el Vicente Calderón era escenario del choque entre los colchoneros y un Barcelona que, en la primera temporada en que lo dirigía Pep Guardiola, empezaba a generar toda clase de lisonjas por lo exquisito de su juego. Un amigo francés me convenció (sin requerir demasiado esfuerzo, claro está) de visitar la ribera del Manzanares para ver de primerísima mano a Messi, Eto'o, Henry y toda su corte. Fueron los 50 euros mejor invertidos de mi vida. Un partidazo, intenso, de toma y dame, pero quien ganó no fue el altivo Barcelona, sino el humilde Atleti. 4-3, con 2 golazos de Forlán y otros tantos del Kun Agüero. Frente al enorme talento de los blaugrana, el equipo colchonero optó por lo que los argentinos llaman "meter huevos": ponerle todas las ganas y el empuje para vencer a pesar de las dificultades. Aquel día me obnubiló ese Barcelona que eventualmente ganaría el triplete, como quien queda obnubilado ante esas mujeres altísimas, despampanantes, que siempre van impecablemente bien vestidas, pero me encantó el Atleti como quien se deja encantar por esas mujeres con quienes se crea empatía desde el primer momento, dotadas de personalidad tanto agradable como magnética. Y por eso, ahora que ambos comparten el liderato de la Liga, me invade una profunda alegría por el noble equipo del Manzanares.
Etiquetas:
Arda Turan,
Atleti,
Atlético de Madrid,
Barcelona,
Cholo,
colchonero,
Eto’o,
Falcao,
fútbol,
Henry,
Koke,
Messi,
Pep Guardiola,
Simeone,
Vicente Calderón
Suscribirse a:
Entradas (Atom)